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sábado, 14 de enero de 2023

Un oso llamado Perez

 Los seres humanos son, sin duda, los animales más soberbios de todos. Ni los pavorreales, los leones o los tiburones llegan a tal extremo de creerse los dueños de la única verdad. A mí me pusieron un nombre con una significancia que no podría estar más equivocada. Soy un oso muy hábil, tanto que puedo lentificar mi metabolismo para gastar poca energía, y ellos que están apurados todo el tiempo, viviendo el constante deseo de lo inmediato, se creen dueños del tiempo, su tiempo es el correcto y lo demás es o muy lento o muy rápido.

Nosotros los osos ya tenemos bastantes complicaciones, unos primos de china se quedaron en el pasado y solo se los puede ver en blanco y negro. Tenemos primos en el norte y el sur tan friolentos que duermen dentro de heladeras. Hace mucho tiempo uno de nuestros antepasados metió la pata con una pata y sus hijos fueron tratados como mutantes al punto de ser excluidos de la familia. Y no nos olvidemos de nuestro eslabón más burgués, que se alimenta de obreros incansables y de los más organizadamente laboriosos del reino insectívoro.

Claramente se están burlando de los úrsidos, no voy a negar que estamos mucho tiempo echados al sol, nadando, tenemos siestas prolongadas y la comida es más que una necesidad, también nos damos gustos como un buen bocadillo de miel o una pieza costosísima de hojas silvestres que solo se pueden encontrar en la profundidad de los bosques de Ezeiza. Eso no les da el derecho de relacionar nuestro nombre con la ociosidad.

Deliberaciones apuntaron a que tal vez esa denominación se debe en parte a las largas vacaciones, que nuestros primos osos más conocidos se toman durante el invierno, en el cual copian nuestro estilo de vida para poder, como ellos lo llaman, reposar.

 Como sea no voy a tolerar esta injuria, como buen abogado que soy iniciare acciones legales hacia la raza humana, por calumnias y falacias de la verdad, pero claro, con mi velocidad de actuar tal vez hasta que cumpla con los requisitos necesarios para el juicio, el papeleo y la búsqueda de testigos, el tiempo de los humanos haya terminado.

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