Acordaron
reunirse a las once de la mañana en la rampa del teatro municipal, Julio es el
primero en llegar, hacía frio y un suave vapor se dibujaba en su cara al
respirar. Valentín y Theo llegan juntos hablando por lo bajo perdiéndose entre
la gente.
—¿Qué
onda? ¿Hace mucho llegaste? —Pregunta Theo,
guardando sus auriculares en su morral.
—Unos
quince minutos. —Responde Julio. —Estaba revisando la lista.
—Bueno
vamos, antes de que aumenten los precios. —Dice
Valentín sonriendo exageradamente.
Los
tres se habían reincorporado al taller de escritura y literatura municipal,
enterándose que el profesor ahora tomaba exámenes difíciles y tramposos. Para
esas fechas había una lista de cinco escritores locales amigos de la biblioteca
del taller, con la obligatoriedad de tener leídos al menos un libro de cada uno
de ellos. Voces actuales y vecinales
registradas en prosa literaria con sus matices socioculturales se llamaba
el apéndice del nuevo módulo por el cual se regía el taller de escritura y
literatura.
Cruzan
la calle y los tres juntos entran en la farmacia Punto De Salud ubicada en
Avellaneda 74, no tardan mucho tiempo en salir y dirigirse a la comodidad del
anfiteatro, donde el sol empezaba a calentar el ambiente. Se sientan con dos
bolsas blancas con cajitas de diferentes tamaños, las estudian minuciosamente
dudando, estipulando si valía la pena todo ese esfuerzo.
—Yo tengo El vuelo del gorrión, de Cintia Delgado. —Comenta Theo sacando la
caja más grande de todas con sesenta pastillas, frunciendo el ceño por el sol. —efectos
secundarios, pérdida de memoria y heredar una fortuna.
—Interesante. —Le responde Julio
mientras inspeccionaba la única cajita completamente negra del montón. —Éste, Antes de la oscuridad de Max Ribeiro,
tiene como efecto adverso posible insomnio y éxito al escribir guiones de
televisión.
—Mira acá dice que estas se hacen
con hongos fluorescentes. —Dice Valentín muy emocionado. —Darken.. bajo sombras y cenizas de Noelia Salcedo, supongo que más
que re vivirla no debe pasar.
Theo saca otra caja celeste y
delgada, sonríe atentamente y comenta —Banca, ya está, yo quiero empezar por
estas, El pis necesita marketing de
Lucas Barreña, efecto secundario ir al baño con mayor frecuencia y sobre pensar
con voz mental cada cosa minúscula que hagamos riéndonos de ello.
Julio prepara el mate para la
incipiente lectura mientras Valentín saca de la bolsa que llevaba la última
cajita. —El secreto de Aramí de
Miguel Eduardo Salvatierra, efectos… tener una conexión mística con personas
del pasado, posible delirio y ciometrofobia.
Entonces comenzaron a leer, risas
de por medio, mates para deglutir la lectura, sol suave y la certeza de que, no
importa cómo, leer es genial.
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