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martes, 23 de julio de 2024

La lógica atípica de la bicicleta y el bastón

Qué irónica es la vida… usa bastón, pero anda en bicicleta, esa frase quedó retumbando en mi memoria después de leerla, como un ruido molesto e incesante, y me hizo pensar en cuántas inconsistencias dentro de nociones lógicas nos rodean y forman parte de la realidad. ¿Debería ser un impedimento humano el poder darle tracción a un mecanismo rotatorio, si para mantener cierto equilibrio o estabilidad hiciera falta un suplemento constituido de rígida madera? Suelo hacerme muchas preguntas, constantemente, tal vez se relacione con mi contenido: ser un libro filosófico que explora la historia de la metafísica puede ser una posible respuesta a tantas y persistentes preguntas. También puedo atribuirle esto a mi nuevo hogar. Estoy hace un par de meses residiendo en la biblioteca El arte de leer, en la casa de la cultura, en una pequeña habitación de cuatro paredes con repisas repletas de iguales, escolares e infantiles, académicos y ficcionales, novelísticos y más antiguos que el mismo municipio de Ezeiza. Todos convivimos perfectamente siendo funcionales a nuestra esencia. En esos largos intervalos, en los que no somos leídos por pensantes, conversamos e intercambiamos ideas, vivencias y dudas. Esos son los mejores momentos para hacernos preguntas, al menos para mí. El discurso tragicómico de la persona que nos trajo a este lugar fue de donde surgió mi pregunta al inicio de esta conversación que tengo ahora con ustedes, una estructura discursiva que comúnmente suele repetirse: siempre relata historias o eventos atípicos dentro de estructuras lógicas. Al ser mi deber romper con constructos lógicos humanos, por más atípicos que sean, como lo es andar en bicicleta normalmente mientras se hace uso de un bastón al descender de ella, no dudé en apropiarme del mismo interrogante del joven hacedor de nuestro hogar actual.
La conclusión a la que advierto llegar no es para nada una respuesta como tal, más bien es la posibilidad de preguntar y repreguntar constantemente, siendo fiel a mí mismo.
Seguiré siendo un símbolo de posibilidad, mientras sigan surgiendo situaciones atípicas dentro de la lógica humana.  

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