El
color negro es un muy buen aliado de los ciclistas, sobre todo en las mañanas
frías e intensas de junio. Así pedaleaba, todo de negro, incluso la bicicleta
estaba bañada de este color tan sobrio. Me dirijo al hogar de mi pareja,
cortando paso por los bordes del Cementerio Municipal de Ezeiza, donde abruma
la solemnidad, sin semáforos, tráfico, o cualquier vestigio demasiado urbano, demasiado
humano en realidad.
En
el punto medio del recorrido me encontré reflexionando luego de un evento prototraumático, mientras el viento hacía bailar cientos de semillas de flores silvestres, acompañaron
mi visión hacia las verdes y coloridas tumbas tan contrarias a mi vestimenta.
Al contemplarlas, sistemáticamente ordenadas, comencé a pensar en el tiempo, en
las personas, los propósitos, en los mandatos, en los cambios, en lo que es y
lo que fue; cada pedaleada añadía algo más al hilo de pensamiento. ¿Cuánto
falta para que mi cuerpo termine en este lugar? Una pregunta que casi había
olvidado, reemplazada por alguna distracción rutinaria, eso que hacemos para justificar
que estemos siendo algo que existe.
El
silencio del lugar, interrumpido por la cadena de mi bicicleta, fue abrasado
por mi sentencia. Sería totalmente ingenuo buscar algún tipo de respuesta
dentro de mí que no sea la lógica y racional: sé con toda certeza que en algún
momento, tarde o temprano, ahí voy a estar. Y al mismo tiempo, en ningún lugar.
Quizás
estas palabras sean lo único que quede de mí, junto con todo lo que escriba,
con todas las palabras que se conviertan en algo propio, mi esencia simbólica, mi
alma alfabética codificada en cuentos, en universos que surja de mis pensamientos. Cada vez que se lean en algún posible libro, en los borradores que
ya comencé a archivar, en algún cuadro de un familiar, en este mismo momento
mientras lees este mismo cuento, envolviendo huevos de algún almacén o
consumidas por un fuego de domingo. Existirán entonces como algo vivo de mí, al
menos hasta que termine, además de mí mismo, todo lo demás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario